Borussia Dortmund ha culminado el análisis de los sucesos del bloque de aficionados visitantes del partido de visitante jugado ante Union Berlín el 31 de agosto. Luego de diálogos intensos con aficionados, empleados y otros testigos, el BVB desea que también la policía de Berlín realice un análisis crítico.

Para no dejar una mala impresión: ¡Borussia Dortmund no tolera ningún tip de agresión por parte de la afición, tampoco una reactiva! ¡Aficionados que evidentemente hayan sido agresivos serán aislados!

Nuestro análisis de los sucesos de Berlín, tuvo el siguiente resultado: cuando casi 100 aficionados de Unión, gracias a un cerco estable, no lograron ingresar al bloque de aficionados visitantes, la policía en lugar de actuar de forma mediadora con su presencia, directamente hizo uso de gas lacrimógeno y debido a ello generó reacciones de págnico. Desde el punto de vista del BVB, no es comprensible porqué se utilizó gas lacrimógeno y debido a los posicionamientos no fue posible separar a los aficionados agresivos del grupo restante.

Muchos aficionados pacíficos, entre ellos padres con niños, sufrieron en las filas posteriores, lesiones debido al gas mencionado. A una pregunta del BVB, la policía hace referencia a 99 casos en los cuales se brindó ayuda por parte del servicio de sanidad y salvamento presente durante el partido. En 23 casos el gas lacrimógeno fue la causa de la lesión, en los otros 76 casos de ayuda brindada, aún no se dispone de información actual.

Algo inaceptable desde nuestro punto de vista: el responsable de aficionados del BVB y empleados del proyecto de la afición no pudieron ejercer su trabajo y sufrieron agresión física. Por ello prácticamente no fue posible ejercer el trabajo de intervención y de conflicto.

Así mismo en favor de los diveros lesionados que no tuvieron intervención alguna, deseamos un análisis crítico de los hechos por parte de la policía, también en cuanto a la estrategia aplicada, que desde nuestro punto de vista no tuvo razón de ser. Todo ello para que no se repitan escenas como las presenciadas el 31 de agosto.