Hans-Joachim Watzke se dirige a todos los aficionados y miembros de Borussia Dortmund, en una carta abierta. "Siempre puse el bienestar del BVB por encima de todo".

Queridos socios,
queridos aficionados de Borussia Dortmund,

hemos dejado atrás una temporada que es difícil resumir con palabras y que tampoco se puede resumir en pocas oraciones. Una temporada, que nos afecto mucho. Y a pesar de que el sábado culminó en Berlín con un fantástico triunfo, hay cosas por aclarar. Por ello me dirigo a vosotros de ésta manera inusual, es decir a través de una carta abierta.

La pérdida de Mats Hummels, Ilkay Gündogan y Henrikh Mkhitaryan; la integración de diversos jugadores jóvenes de increible talento; la falta prolongada de algunos jugadores, que pueden considerarse como jugadores de rendimiento y pilares del equipo, para el cual se había planificado un cambio radical: todo ello ya hubiese sido un reto suficiente. Al inicio de la ronda de vuelta, afrontamos los altercados del partido a domicilio contra RB Leipzig y el cierre posterior de la tribuna sur. Y con el atentado tan cobarde dirigido a nuestro equipo antes del partido por la Champions League contra Mónaco, vivimos una experiencia, que superó notablemente los límites de nuestra imaginación. El objetivo del agresor fue asesinar a la mayor cantidad posible de personas que se hallaban en el autobús del equipo. El milagro más grande y al mismo tiempo el regalo más grande en la historia de Borussia Dortmund es, que no hubo pérdidas humanas. Nuestra gratitud por ello es existencial y no puede compararse con la gratitud por la victoria de un título.

Considerando todo ésto, nuestro rendimiento deportivo ha sido notable. En la temporada 2016/17 Borussia Dortmund ha logrado clasificarse por octava vez consecutiva para una competición internacional, en seis de ellas para la Champions League.  En la fase final de la temporada, obtuvimos el tercer lugar de la clasificación en una final sumamente emocionante contra Werder Bremen. Por cuarta vez consecutiva hemos logrado llegar a la final por la Copa DFB - un récord único. Regresamos a casa trayendo la Copa desde Berlín y os la presentamos durante una caravana de júbilo el domingo. Poder celebrar dicha victoria junto a un cuarto de millón de personas en las calles, me enorgullece, me llena de gratitud. Me causa piel de gallina. ¡Gracias por ello!

Todas las personas que contribuyeron a superar todas éstas experiencias tan extremas merecen un agradecimiento. Agradecimiento y mucho respeto se merecen naturalmente nuestros jugadores, quienes superaron ésta situación y además maduraron debido a ella. Éste equipo ha logrado algo histórico. ¡Naturalmente que nuestro técnico Thomas Tuchel y su plantel técnico también se merecen nuestro agradecimiento!

Sin embargo, el hecho que Borussia Dortmund y Thomas Tuchel sigan caminos separados, es algo que ciertros aficionados critican y no logran comprender. Nosotros, los responsables en la Junta Directiva y en los diversos gremios de nuestro club y de la KGaA lo entendemos. El BVB tuvo con Thomas Tuchel dos años de éxito, en los cuales se lograron los objetivos deportivos. Sin embargo en todo éste tiempo - Michael Zorc como director deportivo y yo - hemos tenido nuestras diferencias en el trabajo conjunto con el plantel técnico. En lo que respecta a la percepción de responsabilidad de liderazgo, y en éste aspecto no sólo el resultado es lo que es de importancia para Borussia Dortmund, al igual que cualquier otro club deportivo o empresa. Se trata también de valores fundamentales como confianza, respeto, trabajo en equipo y capacidad de comunicación, se trata de autenticidad e identificación. Se trata de fiabilidad y lealtad.

Lamentablemente con la actual constelación de personal, ya no vimos la base para un trabajo conjunto de confianza orientado al éxito. Por ello luego de discusiones intensas y diversas conversaciones, finalmente optamos por la medida, de no continuar trabajando con el plantel de entrenadores luego de la temporada 2016/17. Ésta decisión conjunta ha sido aceptada con unanimidad por todos los gremios del club y de la KGaA. Solicito vuestra comprensión, ya que tanto ahora como en el futuro no podremos brindar explicaciones detalladas al respecto. La protección de la confianza es hace más de una década un elemento fundamental de la cultura de gestión.

Para mi es de suma importancia dejar en claro, que en la toma de ésta decisión no se consideró si se podría beber una cerveza juntos o jugar al Skat (juego de cartas común en Alemania, comentario de la traductora). Si le diésemos tan poca importancia a las cosas, seríamos dirigentes irresponsables y de mala calidad. Además considero que los responsables de un club y el entrenador no necesariamente deben de ser grandes amigos. La relación tan especial, que tenemos particularmente Michael Zorc y yo con Jürgen Klopp, nunca fue la medida para evaluar el trabajo conjunto con Thomas Tuchel y nunca lo será para futuros entrenadores del BVB.

Deseo asegurar algo más: desde que ocupo posiciones de responsabilidad en Borussia Dortmund, el bienestar del BVB siempre ha estado por encima de todo lo demás. Éste también es el caso para Michael Zorc, para Thomas Treß  y para nuestro presidente el Dr. Reinhard Rauball, así como para los miembros de nuestros gremios. Borussia Dortmund ha aprendido de los errores que por un pelo casi nos llevan a la bancarrota en la temporada 2004/05. Todos nosotros analizamos de manera crítica nuestros actos, nadie se considera más importante que el club, nadie pone vanidades personales por encima de los intereses de Borussia Dortmund.

Queridos socios y aficionados de Borussia Dortmund, con vuestro apoyo incondicional nos habeis apoyado en meses pasados durante fases difíciles. Por ello nuevamente gracias de corazón. Finalmente os deseos solicitar, que continueis brindándonos vuestra confianza total, tanto a Michael Zorc, a mi, así como a las personas responsables en Borussia Dortmund; así como siempre lo hicisteis en años pasados.

Vuestro Aki Watzke