Medianoche en el Signal Iduna Park. La directiva del club se encuentra entre los primeros que felicitan. Se trata de festejar a uno de los más grandes jugadores de Borussia: Wolfgang Paul cumple 80 años de edad y celebra junto a su familia. Entre sus invitados se encuentra no sólo su familia más cercana, sino también sus amigos más cercanos. Y todos son del Borussia.

Siendo capitán de los héroes de la Copa Europa de Glasgow, Wolfgang Paul se convirtió en el año 1966 en una de las leyendas del BVB a nivel deportivo. Pero el "Stopper" fue y sigue siendo un gran ejemplo debido a su carácter. Humilde, arraigado. Un alma fiel. Una persona sincera. Un hombre fino. El 25 de enero 2020, el presidente de consejo de veteranos cumple 80 años. La familia en negro y amarillo le felicita de corazón y rinde homenaje a uno de los más grandes del Borussia. En lugar de "Happy Birthday", querido Wolfgang, para tí cantamos juntos algunas estrofas de la canción de nuestro club, y pareciera que tú las escribiste: "¡Pero algo, pero algo permanece - Borussia nunca se hundirá!"

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Sábado 7 de diciembre 2019, 13.30 horas. Sólo faltan dos horas para el inicio del partido por la Bundesliga entre Borussia Dortmund y Fortuna Düsseldorf. En la tribuna oeste, nivel 3, se reunen los miembros del consejo de veteranos. Theo Redder está presente, Sigi Held acaba de llegar. Y nos encontramos con Wolfgang Paul, hoy acompañado por su hija Andel, pues su esposa Almuth sufre un resfrío y prefiere cuidarse.

Elegimos un tema con ambiciones. Unos dicen uno muy optimista, los otros dicen algo ingenuo. Wolfgang "¿Con relación a Borussia Dortmund cuál es la pregunta que nunca se te ha formulado?"

Silencio. Reflexión. Finalmente Wolfgang Paul contesta "creo, que no recuerdo ninguna".

OK. Nuevo intento. "¿Hay alguna anécdota de tu vida en negro y amarillo que no le hayas contado a nadie? ¡Entonces ahora sería el momento indicado!"

Silencio. Reflexión....

Bueno, fue un buen intento. Pero si cumples 80 años. Si hace casi 59 años cumples con el lema "¡Una vez del Borussia, siempre del Borussia!". Si desde el 5 de mayo 1966, es decir hace 53 años, 8 meses y 20 días, eres una leyenda en negro y amarillo. Si hasta ahora, al parecer participaste en 1.909 ruedas de discusión y respondiste a cada pregunta, una y otra vez, no quedó ninguna pregunta sin respuesta. Simplemente se debe de aceptar, que ya se contó esta vida futbolística. Lo que no debe de reducir su impacto. Todo lo contrario: en una escala de 0 (nada impactante) hasta 10 (muy impactante), la vida de Wolfgang Paul figura en el 11. Como mínimo.

Todo lo sucedido no pudo ser planificado, cuando el 25 de enero de 1940 nace el pequeño Wolfgang, hijo de Karl y Therese Paul, en la clínica Elisabeth en Bigge. No pudo planificarse, cuando el pequeñín empezó con el fútbol en el TuS Bigge 06. Y tampoco pudo planificarse cuando luego de su etapa de aprendiz, a los 17 años de edad, pasó a jugar para el VfL Schwerte. Schwerte, pues su tío Hans tenía allí una empresa de relojería y su sobrino trabajaría para él. 

Pero luego de ello, todo marchó muy rápido. Con Wolfgang Paul el VfL avanzó en los años 1957/58 y 58/59 de la Liga Zonal a la Liga Regional, en aquel entonces la tercera mejor categoría del fútbol. Por encima de la Liga Regional, sólo se hallaban la 2ª división, en la cual además del Dortmunder SC 95, también jugaban clubes de renombre como Fortuna Düsseldorf, Schwarz-Weiß Essen, Bayer Leverkusen y Wuppertaler SV. Un nivel por encima, en la Liga Superior, jugaba el BVB, campeón alemán de los aos 1956 y 57. Desde Schwerte: pasando por encima de la montaña. Un pequeño salto.

No es un milagro que el talento de Paul llamase la atención. Ottmar Rhein, jefe superior de fútbol de la compañía deportiva de Unnaer Hellweg-Kaserne y luego miembro del comité deportivo de Borussia Dortmund, brindó la información necesaria. "Estaís en busca de un medio centro. Entonces dad una mirada a Paul", dijo el delantero del BVB, Herbert Sandmann. "Juega en Schwerte, como delantero intermedio,¡pero también puede mediocentro!" Y así Max Merkel, técnico legendario trajo a Dortmund "al largo" en 1961, donde mayormente llegó al entrenamiento en su motocicleta Heinkel. Su padre tuvo que firmar su primer contrato. Wolfgang no tenía 21 años de edad y en aquel entonces no era mayor de edad.

Su preparación como medio centro, el enlace central entre la defensa y el centro del campo, hoy se diría "un seis ubicado en profundidad", funcionó de maravilla. Wolfgang Paul de 1.86 de estatura, dominó tanto el tacleo como la lucha por lo alto, rápidamente se hizo acreedor a una posición de titular. Y tan sólo dos años luego de su pase de Schwerter Schützenhof a la Strobelallee, ganó el campeonato alemán con el BVB.

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1963 fue definitivamente un año positivo y decisivo para Wolfgang Paul. Pues durante el "Baile de Mayo" en el club de tenis Schwerter Turnerschaft conoció al gran amor de su vida. Klaus Bäcker, luego redactor deportivo en el diario de Dortmund Ruhr Nachrichten, le presentó a Almuth Stellpflug, hija del presidente del club, Erich Stellpflug y también una extraordinaria jugadora de tenis. Ya avanzada la noche, le confesó a Wolfgang Paul que "siempre había querido presenciar un partido del BVB" - y le preguntó con simpatía si el joven futbolista de éxito "no le podría conseguir una entrada". Una semana más tarde, Almuth estuvo por primera vez en la tribuna del estadio Rote Erde. A su lado: Wolfgang Paul, quien - valga la coincidencia - justamente estuvo lesionado.

Ahora hay que mencionar: su padre, consejero de estudios. Profesor de latín. Un hombre estricto con claras ideas y una de ellas fue que su hija sería llevada al altar por un graduado universitario. Su yerno sería un médico. Y no un futbolista. Pero donde hay amor...

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Vayamos al grano. Cuando el 24 de junio 1967, Wolfgang Paul y Almuth Stellpflug, contrayeron matrimonio, ya desde hace mucho tiempo Wolfgang Paul y Erich Stellpflug eran amigos y posiblemente Erich Stellpflug el más grande aficionado de Wolfgang Paul. Lo que definitivamente convenció a su suegro, además de su extraordinaria habilidad futbolística fue la seriedad, la consecuencia y la ambición profesional de Wolfgang Paul. Además del campo de entrenamiento y de juego, asistió a la escuela noctura y obtuvo su título de maestro en relojería y joyería. En el campo de juego un hombre encargado de lo rudo, en el taller un hombre a cargo de lo fino. "Creo", dice Paul, "le impresionaron mi determinación y mi empeño".

A diferencia de su técnico, Hermann Eppenhoff, quien afrontó a Paul con la pregunta, que éste no comprendió: "¿Qué es lo que ahora desea: jugar al fútbol o reparar relojes?" - "Las dos cosas, mister", respondió Paul. "¡Jugar al fútbol y reparar relojes!" Respuesta equivocada. Wolfgang Paul pudo presenciar los siguientes partidos desde la tribuna. Luego el técnico se dio  por vencido. No se podía ignorar al "Stopper".

Luego del campeonato 1963 y la Copa DFB 1965, llegó aquella época, en la cual los jugadores de Borussia, se convirtieron en héroes. La temporada de Copa Europa 1965/66. Wolfgang Paul asumió la cinta de capitán de Aki Schmidt. Prácticamente fue también el jefe en el campo de juego, cuando el BVB eliminó en la primera ronda de la Copa Europa de Campeones de Copa al equipo maltes no favorito, Floriana FC por 5-1 (v) y 8-0 (c), en la segunda ronda se impuso con 3-0 (c) y 2-4 (v) contra el club del ejército búlgaro ZSKA Sofia y en cuartos de final con Atlético de Madrid - 1-1 (v) y 1-0 (c), eliminó al último de su camino. 

En la semifinal se jugó el encuentro con West Ham United. El club de tradición de East End londinense había ganado un año antes la competición y contó con jugadores muy famosos. Con Geoff Hurst, Martin Peters y Bobby Moore figuraron tres en la nómina, que pocas semanas después ganarían el título de campeón mundial con el seleccionado inglés. Hurst marcó durante la final contra Alemania, el famoso gol de Wembley en la portería de Hans Tilkowski, portero del BVB. Y a pesar de que en la Liga la cosa no marchó nada bien para los "Hammers" en la temporada 1965/66, llegaron como claro favorito a los partidos contra el BVB.

De acuerdo a diversos reportajes de la prensa británica, West Ham brindó "su mejor rendimiento de los últimos meses". El ganador fue Borussia Dortmund. Pues luego del resultado negativo de 0-1, Lothar Emmerich marcó el 2-1 con un golpe doble en el minuto 80 y el 82. Y porque esa noche, Wolfgang Paul jugó "posiblemente el mejor partido de mi vida" como él describe, en un Upton Park totalmente agotado con 38.000 espectadores. También Geoff Hurst elogió: "para mi el mejor jugador de Dortmund fue Wolfgang Paul. ¡Juega increíblemente rudo, pero nunca de forma injusta!" Este comentario coincide con el hecho que durante toda su larga carrera, el "Stopper" jamás fue expulsado del campo de juego.

Ron Greenwood, Manager de los "Hammers", hubiese querido que el capitán de Borussia permaneciera en la isla. Manifestó su interés por Paul ante la directiva del BVB y presentó una oferta de pase. El jugador supo de ello meses más tarde. Los responsables no le informaron sobre el interés manifestado por West Ham, quizá por temor de que Paul posiblemente tuviese interés de jugar en Londres. El temor no fue justificado. Muchos años más tarde se le preguntó a Wolfgang Paul si hubiese fichado con los ingleses. Su respuesta fue siempre la misma. "De ninguna manera. ¡Jamás! Mi lema es "una vez del Borussia, siempre del Borussia". Es un estilo de vida. Siempre sentí esta cercanía con el BVB y hasta hoy la siento aún, con más intensidad que durante mi época activa".

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El indescriptible ambiente fue lo que hizo volar al "Stopper" en el partido ante West Ham United. "Nunca tuve problemas con el nerviosismo. En realidad me dio lo mismo si jugue en el Schützenhof en Schwerte, Roten Erde o en eel Hampden Park en Glasgow. Pero cuando pisamos el césped del Upton Park, tuve las piernas hechas gelatina". La estrechez del estadio de futbol. El ambiente candente. La cercanía a la afición. "Se podía entender cada palabra que se gritaba desde las tribunas. No conocíamos una experiencia tan intensa como esta en el fútbol", recuerda Wolfgang Paul. "Algo que intimidaba" A él le motivo y estimuló. Luego de 90 minutos fue perfecta la primera victoria de un equipo alemán en la patria del fútbol.

El partido de vuelta contra West Ham United en Rote Erde, fue ganado por los negro y amarillo por 3-1 y en la final en el Hampden Park de Glasgow contra el otro mayor favorito, el FC Liverpool, por 2-1 en el alargue, gracias a Stan Libuda. Nuevamente un rendimiento sobrehumano por parte de Wolfgang Paul. "El campo de juego fue profundo y estuvo lleno de lluvia. El tiempo de juego adicional fue una lucha de barro" Una tortura para los jugadores. "Algunos de nosotros tuvimos calambres, pero todos hicimos el esfuerzo". Fue esto lo que destacó a este equipo, fueron una unidad de complicidad. Con un técnico quien durante los días previos al partido más importante en la historia de los 55 años y medio del club - en aquel entonces - una y otra vez le hizo crecer con fuerza. Hasta que en algún momento lo creyeron. "Fischken" Multhaup les hizo creer "Muchachos, puede ser que contra Liverpool perdamos nueve de diez partidos. Pero este hoy por la noche, no lo perderemos".

Y ganaron. Regresaron a casa como los "héroes de Glasgow". Como primer equipo alemán ganador de un título europeo. Fueron elegidos como el equipo del año y recibieron el Laurel de Plata, la más alta distinción para deportistas.

Hoy 53 años y casi nueve meses más tarde, Wolfgang Paul sigue siendo un "héroe". Lógicamente todavía es uno del Borussia. Socio honorario, premiado con la distinción de oro del club, presidente del consejo de veteranos. Pero sobre todo es esposo, padre de dos hijas y abuelo de cuatro nietos. Luego de que en mayo del 2018, tras 87 años en posesión de su familia se cerrase la joyería de tradición en la Hauptstrasse de Bigger en Olsberg, puede disfrutar de su tiempo libre con sus seres queridos.

Con ellos celebrará sus 80 años. Con su esposa Almuth, con quien está casado hace 53 años. Con sus hijas Andel y Carde, sus yernos y sus nietos, Ruby, Phil, Eike y Jasper, cuyos corazones, lógicamente, también laten por Borussia. La noche previa a su día de honor, se juega el partido en casa del BVB contra el 1.FC Colonia. Programa oficial. Del estadio, todos juntos se dirigen a un hotel. La familia se reunirá allí para brindar puntualmente a la medianoche. En el consejo de veteranos Wolfgang Paul tambien "celebrará". Pero no desea que se haga mucho alboroto en torno a su nueva década. Quizá en diez años. Sería entonces la novena década. Algo diferente.

El mejor regalo que Wolfgang Paul puede imaginarse, es una victoria contra Colonia. Por ello, Marco Reus & Co. saben lo que tienen que hacer, cuando el 24 de enero avancen por el túnel de jugadores hacia el Signal Iduna Park. Y también para quién lo hacen. Para uno de los más grandes jugadores de Borussia de todos los tiempos.

¡Gracias, Wolfgang Paul!

Te deseamos todo lo mejor y muchos años más con experiencias agradables con tu BVB.
Frank Fligge

 

237 para negro y amarillo

Wolfgang Paul jugó de 1961 hasta 1970 para Borussia Dortmund. Durante esos nueve años tuvo 237 participaciones; 148 por la Bundesliga, 50 por la Liga Superior Oeste, 16 por la Copa DFB, 11 por la Copa Europa de Campeones de Copa, 7 en la ronda final del Campeonato Alemán, 4 en "Copa Messe" (antecesor de la Copa UEFA o Europa League) y uno en la Copa Europa de Campeones Nacionales. Marcó en total ocho goles. En 1963 Paul fue Campeón Alemán con el BVB, en 1965 ganador de la Copa DFB y en 1966 ganador de la Copa Europa de Campeones de Copa. Ese mismo año llegó con el seleccionado alemán a la final del Mundial de fútbol en Inglaterra.

 

"Los diez años que Wolfgang Paul jugó para Borussia Dortmund, fueron una era especial. Fue el primer futbolista alemán en la historia que recibió un trofeo europeo. Como capitán siempre marchó por delante y llevó con orgullo la camiseta en negro y amarillo. Su presencia en el campo de juego irradió respeto y fue una gran personalidad fuera del campo de juego para el BVB hasta el día de hoy. Querido Wolfgang, querido Stopper, representas una generación de jugadores, para quienes Borussia Dortmund siempre fue un asunto del corazón. Eres un elemento central del nuestro club".

Dr. Reinhard Rauball sobre Wolfgang Paul

"Wolfgang Paul siempre fue conciente de su responsabilidad como jugador, su voluntad y su alma de lucha son un ejemplo y un capitán, como Borussia Dortmund siempre desearía poder tener. Aún luego de sus carrera activa, está involucrado con el BVB como presidente del consejo de veteranos. Mantiene viva nuestra tradición y sin embargo permite que continuemos con nuestro desarrollo. Querido Wolfgang, tu opinión y tu consejo siempre nos es de importancia. Con tu estilo arraigado y tu humor de Westfalia eres un elemento central de este club, que alcanza su fortaleza debido a personalidades como tú".

Hans-Joachim Watzke sobre Wolfgang Paul