Hasta el descanso intermedio el club de aficionados del BVB en Norderney se mantuvo a la par con el equipo de tradición del BVB: ¡1-1, un fantástico resultado! Pero luego la once del jefe del equipo, Günter Kutowski puso toda su energía y ganó merecidamente por 7-1.

Andreas Bath y Marko Schott contribuyeron con tres goles cada uno, Lars Müller marcó un gol. El partido se jugó en la isla de Frisia del Este y tuvo un fin benéfico. El dinero obtenido será donado a las instituciones locales infantiles y juveniles. Así los negro y amarillo se ganaron los corazones en la isla Norderney.