Un corazón de lucha conmemora 75 años: el 15 de mayo de 1942 nació la leyenda del fútbol de Dortmund, Dieter „Hoppy“ Kurrat. Uno de los futbolistas más queridosd de Borussia Dortmund es un original del club. Nació en Dortmund, el pequeño jugador de 162 centímetros de altura aprendió el ABC del fútbol con el FC Merkur (1949 hasta 56), antes de que Borussia le fichase para el Borsigplatz. El obrero metalúrgico cumplió sus tareas en el BVB con fidelidad y responsabilidad con una pasión ejemplar e inagotable.

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Kurrat, quien jugó 612 partidos con el traje negro y amarillo, participó 247 ocasiones en la Bundesliga y marcó nueve goles, así mismo jugó en 21 partidos de Copa DFB y de Copa Europea, fue el primer jugador del BVB, a quien se le brindó un partido de despedida al finalizar su período activo. En 1974, 20.000 personas celebraron en el Estadio de Westfalia inaugurado poco antes, cuando se retiró del campo de juego en los hombros de sus compañeros de equipo.

Max Merkel, el artista de Viena, contrató para Borussia al entonces jugador de 18 años de edad, donde poco después se convirtió en jugador titular. "Al inicio hablaba con los compañeros de equipo tratándoles de Usted", cuenta "Hoppy" con alegría sobre el inicio de su extraordinaria carrera, durante la cual fue Campeón Alemán en 1963, Campeón de Copa DFB en 1965 y Campeón de Copa Europea en 1966. Y en una ocasión llevó la camiseta del seleccionado al jugar por la sub-23. El hecho de que no hayan sido más ocasiones, Kurrat considera que no se debió a la falta de estatura. Más bien declara que "¡el bajar la cabeza y hacer reverencias ante el DFB, no era lo suyo!"

Estrellas mundiales, como Eúsebio del Benfica, Suarez del Inter de Milán o el campeón alemán de la ciudad de Colonia, Wolfgang Overath, se volvieron locos con el "terrier". "Hoppy" les puso las cadenas a todos. Luego de la culminación de sus carrera de 18 años con el BVB, el hecho de haber sido técnico durante cuatro años con el SV Holzwickede y de haber obtenido el Título de Campeón Alemán Amateur en 1976, confirman su actitud ejemplar como deportista extraordinario. En Holzwickede, donde junto con su esposa Magda manejó durante 30 años el bar "Hoppys Treff", es todo un ídolo, como lo fue en Dortmund y lo seguirá siendo.

Fue miembro del equipo de tradición, que estuvo a cargo de su mejor amigo Theo Redder, con el cual realizó viajes fantásticos a Egipto y EE.UU., así como también fue miembro del consejo de los ancianos, en todas estas entidades "Hoppy" fue y será siempre un miembro activo y querido. Su humor, le sirvió para brindar siempre alegría y buen humor.

Tiene dos hijos y cinco nietos y siempre fue un hombre de familia. Su esposa Marga siempre fue su gran apoyo y ha sido su amor eterno.

"Hoppy", te deseamos especialmente mucha salud, ya que no te has encontrado bien últimamente. ¡Pues siempre serás "el más pequeño, que siempre fue el más grande!"
Fritz Lünschermann