Tan sólo de 26 años de edad, en medio de su carrera y a pesar de ello ha vivido ya tanto: el camino de Emre Can, desde el noroeste tan duro de la ciudad de Fráncfort hasta el BVB no fue uno nada usual. En diálogo con el jóven hombre tan seguro, hablamos sobre respeto entre niños en campos de juego de caucho, una madurez temprana y experiencias con Pep Guardiola, Cristiano Ronaldo y Erling Haaland.

Emre, ¿qué se puede aprender en el noroeste de la ciudad de Fráncfort, para la vida en general y como futbolista?
Es un terreno duro, para ser sincero. Se aprende a ser fuerte; se aprende respeto en todo lo que se hace; se aprende a compartir; y se aprende a seguir el camino correcto, o bien el equivocado. Felizmente yo elegí el camino correcto. Pero pude apreciar cómo otros jóvenes, así como también compañeros de escuela, consumieron drogas. Tuve a mi familia y los amigos correctos. Como futbolista aprendí que se debe intentar todo y rendir al máximo, para triunfar. Jugamos en un campo de caucho y a diario se trataba de ganar y no se discutía sobre la proveniencia de cada uno. No cabe la menor duda que se puede aprender de una derrota. Pero ganar es muy guay. Odio perder.

Durante la ronda de ida hubo una discusión en público sobre la mentalidad y sobre fútbol de hombres. Se habló de valor y decisión. ¿Son estas virtudes con las que cuenta alguien que creció y se impuso en el noroeste de la ciudad?
Al menos se debe de tener el valor, creer que se puede llegar a lo más alto. A los seis años de edad ya pude jugar con los mayores en un equipo, pues contaba con el talento. Eran una o dos cabezas más altos que yo. El respeto es algo que debe de ganarse.

¿Eres un muchacho valiente?
Si, yo diría que si.

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¿Cómo fue tu inicio? Tu madre tuvo temor, cuando a los cuatro años de edad saliste del apartamento para jugar con los otros chicos frente a los botes de basura y pateando el balón contra ellos?
Vivimos en un edificio y alli tuve muchos amigos. Me permitió salir, pues podía verme desde el balcón. Más adelante, durante las vacaciones de verano, salía de casa a las diez de la mañana y regresaba en las noches a las ocho. A los seis años de edad dije: quiero formar parte de un club de fútbol, e inisistí tanto hasta que mi madre me llevó a uno. En el primer club no me permitieron entrenar, pues estaba muy lleno. Unos días más tarde fuimos a azul-amarillo Fráncfort. Jugué unos días con la categoría 94, pero luego el técnico dijo: eres muy bueno, tienes que jugar con los mayores.

¿Estuviste sorprendido de ello, o de cierta manera ya sabías que la calle de había brindado una ventaja?
Mi único deseo fue jugar al fútbol y no pensé nada más con respecto a ello. Claro que tiene que haber tenido una relación entre ello: mis amigos siempre fueron mayores que yo. Hasta ahora es así.

Conociste el ambiente rudo, pero llegaste muy pronto a una academia, así pudiste conocer ambos lados de la moneda. ¿Es aún el fútbol de calle la mejor escuela?
Definitivamente es así. Cuando sea padre enviaré también a mi hijo a jugar a la calle (sonríe). Debe de aprender cómo es el imponerse en este medio. Yo pude experimentarlo. ¡No cabe duda que siempre me fue bien! Mis padres trabajaron duro por ello, mi padre en obras, mi madre en una empresa de limpieza. Pero no pude salir de casa siempre llevando un billete de 20 Euros. De vez en cuando mi madre me dio dos Euros. Tuve que pensar muy bien qué hacer para que me alcance para dos o tres días, si me compro algo de comer y cuándo. Ahora gano mucho dinero, lo sé y es algo que se apreciar. Pues nunca me olvidaré lo que mis padres hicieron por mi. Estas son las experiencias que nunca permitirán que pierda el contacto con la realidad.

Fue lógico que fueses de un club pequeño en Fráncfort, SV Azúl-amarillo, a los doce años de edad, al club más grande de la ciudad, Eintracht. Pero si sorprende tu decisión de fichar a los 15 años de edad con el FC Bayern, en Múnich a 400 kilómetros de distancia. ¿Cuáles fueron los motivos para este paso?
Como ya dije antes, tuve mucho talento, jugué por el equipo de Hessen y conocí a los 14 años de edad a mi asesor actual. Él me dijo: eres muy maduro para tu edad, si bien eres tímido, eres maduro. ¿Podrías imaginarte jugar con el Bayern? Mi madre no estuvo de acuerdo, de que me mudase a tan joven edad, mi padre dijo que yo podía decidir.

Tu madre tuvo que armarse de valor. A pesar de ello un paso de gran valor...
Un primer paso para ser adulto, si pienso al respecto. Nosotros los futbolistas tenemos mala suerte, pues debemos madurar muy jóvnes y renunciar a mucho, pero a todas las fiestas de la adolesencia (se ríe)...

¿Aprendiste a luchar al noroeste de la ciudad, a sentirte seguro de ti mismo, y adquiriste el "Mia san mia" en Múnich?
En aquel entonces ya estuve centrado en ganar. No tuve temor, al llegar a los 15 años de edad al Bayern Múnich. Stefan Beckenbauer, quien lamentablemente falleció muy joven, fue mi técnico. Luego de algunos días ya entrené con la sub19, pero jugué para la sub17. A los 16 pasé a la sub19. Fui maduro, grande y tuve el talento. Durante mi segundo año con el primer equipo, llegó Pep Guardiola.

¿Cómo fue vuestra relación?
Yo le pregunté de forma muy directa, qué oportunidades tenía. Fue muy sincero y me dijo que no sería nada fácil. Yo supe que para mi desarrollo sería importante el jugar mucho y estar el menor tiempo posible en el banco de suplentes. Entonces llegó a pedido de boca, la oferta de Leverkusen.

"Los años en el extranjero fueron guay"

Para sorpresa de todos, luego de un año allí fuiste a Inglaterra.
Tuve un año súper en Leverkusen, y hubo muchos comentarios críticos: ir al extranjero con sólo 20 años de edad, es muy anticipado. Pero estuve seguro de ello: soy bueno y lo lograré. Y: se pudo ver, me impuse también en Liverpool. Fui importante para el equipo y casi siempre jugué.

¿Qué obtuviste de Liverpool y luego también de Turín?
En Inglaterra se trata de jugar un fútbol guay, del tacleo y de los pases largos con precisión. Es otra cosa en Italia, tonde la táctica está en primer plano. Estoy muy agradecido por las experiencias que pude adquirir en mis estaciones. He madurado como futbolista y persona. Los años en el extranjero fueron guay.

En Juventus jugaste junto a Cristiano Ronaldo. ¿Qué aprendiste de él?
Hace a diario, lo que tiene que hacer. Siempre al 100%. Tiene un ritmo de vida extremadamente profesional. Debido a ello tiene tanto éxito. Ser tan duro consido mismo, es algo único, ese es Ronaldo. Por ello está donde está. Me marcó su forma de trabajar.

Luego de medio año, con pocas participaciones para Juventus, en enero te decidiste por el pase a Dortmund. ¿Por qué?
Siempre tuve extrema simpatía por el BVB. Quería un club, para el cual fuese importante, dónde se me necesitase. Este es el caso en Dortmund. Borussia va bien conmigo y viceversa.

Eres un reconocido jugador líder. ¿Uno se desarrolla para un rol así o es algo innato?
Nuri Sahin dijo algo relacionado a ello y así es. Ya en las escuelas se pude apreciar, quién se preocupa por si mismo y quien por el grupo. Se nota quien juega el rol de líder. Yo deseo ayudar al equipo y contribuir con mi participación al éxito.

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Dices que nunca has visto un jugador como Erling Haaland. ¿Qué es lo que le hace tan especial?
A su manera, cada jugador es algo especial. Erling tiene todo aquello que requiere un delantero extraordinario. Es sumamente rápido, es grande, fuerte por lo alto y tiene un buen remate, y también sabe dónde está la portería. Y: ¡Para su edad es extremadamente maduro! Erling vive como un profesional. Si sigue así, tiene una gran carrera por delante.

Responsables, aficionados y expertos tienen la misma opinión: Erling y tú, son algo así como las dos piezas que le faltaban al BVB.
Hablamos con frecuencia, sobre cómo podemos mejorar más aún y cuál es la mejor manera de emplear nuestras fortalezas para contribuir al éxito del equipo. Tenemos una forma de pensar similar. Queremos el éxito. Nos empujamos mutuamente. Erling representa una mentalidad fuera de lo normal. Su actitud me agrada, mucho.

Tan sólo tienes 26 años de edad, estás en medio de tu carrera y a pesar de ello ya has vivido tanto. ¿Sucedió todo cómo lo soñaste o te imaginaste de niño?
Cuando a los cuatro o cinco años de edad jugue contra los botes de basura, tuve el sueño de ser futbolista. A los quince años de edad hubo un plan. Y si, en su mayoría se ha cumplido. Por ello estoy extremadamente agradecido a todas aquellas personas que me acompañaron por este camino.

Eintracht Fráncfort, Bayern Múnich, Bayer Leverkusen, FC Liverpool, Juventus Turin, Borussia Dortmund – ¿Estas orgulloso de tu tarjeta de presentación?
Mucho en realidad. Si diez años atrás alguien me hubiese dicho esto, no se lo hubiese creido. No lamento ninguno de estos pasos, pues en cada uno de ellos he aprendido algo más. ¡Y ahora con el BVB me he propuesto mucho!
Daniel Stolpe & Boris Rupert

Emre Can en cifras

  • Can ganó en la ronda de vuelta por la Bundesliga un fuerte 61% de sus duelos y cometió 13 faltas.
  • En total jugó en el extranjero 152 partidos por una liga, 37 en la serie A para Juventus (4 goles y 1 asistencia) y 115 en la Premier League para el FC Liverpool (10 goles, 7 asistencias).
  • Emre Can realizó 25 partidos para el seleccionado A de Alemania (un gol), en el 2017 ganó la Copa de Confederaciones.