Salvo Marco Reus y Thomas Delaney, todos los jugadores del primer equipo estuvieron a bordo, cuando el equipo de Borussia Dortmund se enrumbó hacia el aeropuerto Le Bourget en el noreste de la capital francesa. En el equipaje: una ventaja de 2-1 del partido de ida, que debe ser protegida con éxito, mañana por la noche (inicio 21 horas) durante el partido de vuelta por octavos de final de la UEFA Champions League ante París St. Germain.

El jefe técnico Lucien Favre y Sebastian Kehl, jefe del departamento de jugadores profesionales, brindaron sus declaraciones con respecto a la situación actual.

Lucien Favre: "queremos y debemos brindar aquí un gran rendimiento, si queremos clasificarnos. Debemos de jugar un muy buen partido, con astucia y paciencia. A nivel defensivo debemos jugar un gran partido; y también debemos de jugar hacia adelante, es decir jugar de forma normal. Queremos intentar desestabilizar a este adversario. No sólo podemos limitarnos a defender".

Sebastian Kehl: "en casa jugamos un muy, muy buen partido, y "sólo" ganamos 2-1. A pesar de ello logramos llamar la atención. Demostramos que podemos defender muy bien contra París y a pesar de llo también obtener oportunidades adelante. Por ello tenemos mucha confianza de que mañana podremos realizar algo parecido. Sabemos que será otro partido. Seguramente que París actuará con más energía jugando en casa. Consideramos estar preparadoss para este encuentro y tenemos gran confianza, que lograremos el pase a la siguiente ronda". (br)