"¡BORUSSIA une! Recordar juntos. Juntos contra el antisemitismo". Desde el 2011 Borussia realiza bajo este lema un viaje informativo de varios días, visitando lugares conmemorativos de los crímenes cometidos por los nacionalsocialistas. Los viajes a Oświęcim (Auschwitz) y Lublin brindan a los aficionados la posibilidad de visitar y analizar de forma crítica las sedes del holocausto y la ideología y el terror de los nazis. Esta oferta también se realiza una vez al año para las empleadas y los empleados del BVB y del patrocinador de camisetas Evonik.

El experimentar lo incomprensible e inexpresable en estos lugares no sólo es una parte importante del enfrentamiento con el capítulo más oscuro de la historia de Alemania. Pero también es una tarea: el jamás olvidar y enfrentarse con decisión a las tendencias de derecha. Racismo, antisemitismo y cualquier tipo de discriminación no tienen cabida en nuestra sociedad. Este informe es un extracto de una descripción personal, de las impresiones que el Dr. Kay-Uwe Hoffmann, siendo uno de los participantes del viaje de estudios realizado este año a Oświęcim. En general en la redacción de BORUSSIA trabajamos con reconocidos autores profesionales. En el caso de la historia de Auschwitz no lo hacemos así.

El Dr. Kay-Uwe Hoffmann (63) es ortopedista, proveniente de Bad Dürkheim en el Palatinado, y desde niño fue aficionado del 1. FC Kaiserslautern y de Borussia Dortmund, realizó su desarrollo profesional en Düsseldorf, Colonia y finalmente en la clínica deportiva Hellersen en Lüdenscheid, donde estableció el departamento de cirugía de pie como médico principal. Actualmente el Dr. Hoffmann es independiente, vive en Dortmund "a un paso del estadio" y es dueño de un abono, su lugar se encuentra en el bloque 14 de la tribuna sur. 

Cuando un partido de fútbol pierde toda su importancia

Durante toda su vida se interesó mucho con lo relacionado al nacionalsocialismo, la persecusión de los judíos y Auschwitz y durante un evento en la Steinwache, en el cual participó con su pareja, tuvo una "inmersión a fondo en este tema". Luego de ello, por primera vez, tuvo el deseo de visitar un campo de concentración. Kay-Uwe Hoffmann expresa aquí sus impresiones personales. Son las de un aficionado, un participante totalmente normal de nuestros talleres y es nuestro deseo que no sea  la contribución de un autor letrado. "Para todos nosotros fue algo muy emotivo". Debido a ello no asistió al partido por la Supercopa contra Bayern Múnich: "si el viernes regresas de Auschwitz, entonces el sábado repentinamente un partido de fútbol, pierde totalmente su importancia".

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Oświęcim – es el nombre polaco de la ciudad Auschwitz, que más que cualquier otro lugar es un símbolo para los millones de asesinatos realizados por los nazis. Del 27 de julio al 2 de agosto se realizó el viaje en cooperación con el BVB y el departamento de aficionados, el proyecto de aficionados de Dortmund y el Centro de Formación Stanislaw Hantz; pero la preparación para el viaje se inició el 20 de julio en el salón de eventos Weiße Wiese en el estadio. Aquí los 20 participantes tuvieron la oportunidad de conocerse, establecieron contactos iniciales y recibieron información sobre los diversos motivos de realizar el viaje a Ausschwitz. Por ejemplo Irina M. dijo que su abuelo, miembro del Partido Comunista Alemán, poco antes del final de la guerra fue uno de los 300 hombres y mujeres, asesiandos por los nazis en Bittermark. Un acto conmemorativo ante el momumento de Bittermark y la carrera de conmemoración Heinrich-Czerkus, iniciada por la afición del BVB, se realiza todos los año el viernes santo, para recordar estos crímenes atroces.

Durante la presentación nos percatamos: que no todos los participantes provenían de Dortmund, sino también de Wolfsburgo, Hannover, Osnabrück. Todos aficionados de Borussia Dortmund, tres cuartos de ellos visitan con regularidad el estadio y sus plazas se encuentran en la tribuna sur. Además: ya que este viaje por primera vez fue un viaje sin barreras, también participaron seis aficionados sordos o con problemas de audición. Al final del taller de casi seis horas y de gran intensidad, todos los participantes fuimos concientes de que una semana más tarde iniciaríamos un viaje que en ciertos momentos llevaría a los participantes a su límite emotivo.

Historia de cerca

El 27 de julio a las 6.30 horas con el vuelo W6 1092 nos enrumbamos hacia Kattowitz. Cuando nos dirigimos con nuestro equipaje de ruedas hacia el autobús, pensé en algo: qué viaje tan agradable tuvimos para llegar hasta aquí - y que horror deben de haber sufrido las víctimas de los nazis en los trenes de deportación. Al momento de la bienvenida por los empleados del BVB, Amelie Gordon y Daniel Lörcher, así como el historiador Andreas Kahrs en el centro internacional de encuentro juvenil en Oświęcim se sintió el espíritu de grupo, que nos acompañaría los próximos días. Andreas Kahr nos brindó un rápido resumen del desarrollo del complejo Campo de Ausschwitz hasta su liberación por los soldados soviéticos el 27 de enero 1945.

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El primer día durante una visita a la ciudad participamos de la ubicación de una piedra recordatoria en Oświęcim. Como siempre la ceremonia fue realizada por Gunter Demning. Nos informó que hasta la fecha se han colocado más de 73.000 piedras recordatorias en 26 países - y que él mismo contribuyó en 95% de los casos a ello. Fue uno de los primeros momentos emotivos. Recordamos a Franziska Henryka Haberfeld, nacida en el año 1937. Sus padres Felicia y Alfons vivieron en Oświęcim; Alfons fue heredero y director de la "Dampffabrik feiner Liqueure". En julio de 1939 la pareja viajó a la Exhibición Mundial en Nueva York. Felicia Henryka, entonces de dos años de edad, esperaría el regreso de sus padres junto con sus abuelos en Cracovia.

Pero durante el viaje de regreso se inició la guerra. No fue posible realizar el viaje de regreso a Polonia. Pasando por Inverness en Escocia y Newcastle-upon-Tyne regresaron por barco a los Estados Unidos de América. En 1942 llegó una última señal de vida a Cracovia a los EE.UU.: una postal. A la edad de cinco años, Felicia Henryka fue víctima del holocausto. Luego de la colocación de la piedra hubo silencio absoluto. Pensé en mi hija menor, Franziska. Algunos de nosotros luchamos contra las lágrimas.

Visitas guiadas por la ciudad y el campo de concentración

Durante la tarde visitamos la ciudad de Oświęcim con sus 40.000 habitantes. Nuestro recorrido nos llevó al lugar donde estuvo ubicada la antigua sinagoga. Hoy en la ciudad no vive ningún judío. El último ciudadano judío,  Szymon Kluger, fue enterrado en el 2003 en el cementerio judío. El concepto de estos viajes incluye por la noche, la discusión y el análisis del grupo, con respecto a las impresiones adquiridas durante el día. Además de ello durante las rondas de discusión recibimos informaciones políticas e históricas, conocimos las historias de sufrimiento personal de algunas víctimas de nacionalsocialismo y nos preparamos para lo que experimentaríamos el día de mañana.

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El tercer día figuró en el programa la visita del Campo de Concentración Auschwitz. La inscripción cínica "Arbeit macht frei" (trabajo libera) nos saludó en la puerta de entrada del campo principal. Janusz Włosiak, un exprofesor de alemán, fue el guía de nuestro grupo. Él nos informó: que el campo principal tuvo la función de campo de concentración y trabajo. Sin embargo de mayo 1940 hasta enero 1945 fueron asesinados de 60.000 a 70.000 personas. Wlosiak nos contó, sobre el abuso sufrido por los prisioneros en experimentos (pseudo)científicos, miles de los asesiandos frente a la denóminada "muralla negra", cientos de mujeres esterilizadas con fines de investigación y en 1941 la primera gasificación con el gas venenoso Zyklon B.

Un largo camino nos llevó a las áreas de almacén denóminadas "Canadá". Aquí se guardaron los objetos de valor y de propiedad de los prisioneros. En seis barracas se juntaron zapatos, valijas, gafas, prótesis, joyas. Los dientes de oro fueron extraídos de los prisioneros. Su cabello que fue afeitado fue utilizado como materia prima y vendido a fábricas textiles. En una fábrica de alfombras más tarde, se encontraron alfombras con más del 80% de cabellos humanos y sólo 20% de algodón. Durante la evaluación del día, los participantes hicieron referencia a los momentos más impresionantes del día.

Visitantes de Rotterdam

El 30 de julio por la mañana, tuve la oportunidad de hablarr con Steven Burger. Steven es uno de tres oficiales encargados de la afición del club Feyenoord Rotterdam. Nos acompañó durante la visita junto con Joram Verhoeven, empleado de la casa de Anne-Frank en Amsterdam. Ambos con el deseo de obtener impulsos para el desarrollo de un proyecto similar para aficionados de Feyenoord. Es fantástico poder apreciar que el BVB puede brindar motivación e información en este campo para otros clubes que deseen realizar proyectos similares.

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Junto con los dos visitantes nos preparamos en un taller en trabajo de grupos para la visita del antiguo Campo de Concentración y de Exterminio "Auschwitz II-Birkenau". Por la tarde presenciamos el lugar de las magnitudes gigantescas de esta maquinaria de muerte. Fueron asesinados en este campo, apróximadamente 1.1 millones de personas, entre ellos casi un millón de judías y judíos, así como decenas de miles de sinti y roma - este campo tiene el tamaño de 350 campos de fútbol. Casi 900.00 deportados fueron directamente asesinados en las cámaras de gas, luego de su llegada; otros 200.000 murieron a consecuencia de enfermedad, desnutrición, maltrato, pruebas de medicina o agotamiento. Los prisioneros disponían de 350 establos de caballos que fueron convertidos en barracas, con condiciones inhumanas, de acuerdo a lo que nos contó nuestro guía  vor. Janusz Włosiak. Por barraca hubo 700 a 1000 prisioneros, donde normalmente cabían sólo 50 caballos.

No pudimos evitar el pase por la "rampa", aquel lugar al que llegaban los trenes de deportación. Esta rampa se hallaba inicialmente fuera del campo. Allí, Andreas Kahr nos leyo una cita de Ernst Leon de Dortmund, quien bajó justamente aquí para dirigirse a su muerte. Colocamos rosas. Para todos nosotros un momento muy emotivo. Muchos de nosotros simplemente manifestamos nuestra emoción. Hendrik Mandelbaum, un prisionero, quien tuvo que trabajar en el crematorio y sobrevivió, escribió más tarde el libro "Wir weinten tränenlos" (Lloramos sin lágrimas). Muchos de nosotros lloramos mucho el día de hoy y permanecimos mucho tiempo frenta a las galerías de fotos de las víctimas, que son los rostros de los asesinatos a nivel industrial. Impresiones difíciles de resistir.

Viaje conmovedor, ambiente especial

El miércoles siguiente me pareció un día de meditación y reflexión. Nuevamente nos dirigimos al Campo Principal Auschwitz I y visitamos el archivo y la exposición del arte de los prisioneros. Dediqué mucho tiempo a algunos documentos y a la documentación médica. Como médico nunca pude comprender que el Dr. Josef Mengele realizara experimentos atroces en el Campo de Concentración en nombre de la medicina. Me niego a emplear la descripción de la profesión "médico" en este contexto. Yo hablo de Mengele como "Hauptsturmführer", leí con gran interés el libro "Ich war Doktor Mengeles Assistent" (Yo fui el asistente del doctor Mengele), en el cual el médico judío Miklos Nyiszli relata como trabajo siendo prisionero en los crematorios y cámaras de gas, pudiendo así sobrevivir el holocausto. 

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El 1º de agosto el programa nos llevó a Auschwitz III Monowity, previo taller de preparación. IG Farben, una cooperación de diversas empresas químicas alemanas tuvo en Monowitz una fábrica química que tuvo la magnitud de una pequeña ciudad, en la cual se explotó a una diversidad de prisioneros realizando trabajo forzado. En el exdepósito Monowitz, hoy, así como antes de la guerra, el pueblo Monowice, fuimos el único grupo de visitantes de ese día. Todo lo contrario al memorial, donde a diario haz una gran cantidad de visitantes. Para visitantes no preparados o mal informados, Monowice no brinda mucho recuerdo del pasado tan atroz. Muchos habitantes regresaron después de la guerra a aquel lugar del cual fueron deportados y reconstruyeron sus hogares de las antiguas barracas.

Luego de casi una semana, llegó el momento de la despedida. Aprovechamos la mañana del 2 de agosto para evaluar el viaje en un ronda final de discusión. Conversé con Sandra, la vocero del club de aficionados Heinrich-Czerkus. En el marco de viajes memoriales, Sandra visitó en el 2018 Lublin. Ella también destacó, así como yo, la gran y positiva unidad del grupo entre los aficionados del BVB durante este viaje. Sandra dijo que siente la reponsabilidad de compartir lo vivido con amigos y conocidos y continuar actuando contra el racismo, antisemitismo y discriminación. Lo que siempre recordaré será un viaje informativo en un ambiente muy especial. El BVB, el departamento de la afición y el proyecto de aficionados nos permitieron profundisar en la historia. Juntos pudimos ampliar nuestros conocimientos y también aprendimos a compartir nuestras emociones con otros. Nos enorgullece mucho haber podido representar nuestros colores negro y amarillo durante este viaje.

Agradecemos a Amelie Gordon y Daniel Lörcher, así como a todo su equipo, por la perfecta asesoría. Agradecemos también a los empleados de IJBS por su hospitalidad. Un agradecimiento especial a Andreas Kahrs, quien supo transmitirnos información histórica de gran interés. Mi agradecimiento especial a mis compañeros, especialmente a los sordos, quienes brindaron un toque muy especial a este viaje.

Dr. Kay-Uwe Hoffmann