Era de esperar que en algún momento Thomas Meunier jugaría para Borussia Dortmund. Hace cinco años ya hubo rumores con respecto al interés por parte de negro y amarillo; pero finalmente ahora todo quedó claro. ¿Quién es el defensa derecho de 28 años de edad proveniente de las Ardenas belgas? Un excartero, quien casi deja de jugar al fútbol. Un defensa quien desea culminar su carrera como delantero. Pero por sobre todo Thomas Meunier es un verdadero atleta, que combina con la muralla amarilla tan bien como el chocholate con Bélgica.

"Thomas Meunier tiene todo, para enriquecer la Bundesliga: una enorme capacidad de recorrido, para correr por su zona lateral de un extrema al otro. Es un gran atleta, tiene un buen ojo, no deja pasar a nadie. Y casi no sufre lesiones. Thomas es una garantía de seguridad y con ello vale oro para cualquier equipo. En Alemania los jugadores que luchan hasta agotarse son muy queridos. Thomas jamás se rinde". Esta palabras de elogio, las dijo Timmy Simons, ícono del Club Brujas del 2010 hasta el 2013 jugador clave del 1.FC Nuremberg. "Si fuese un club en Alemania, firmaría un contrato a ciegas con Thomas", dijo Simons en aquel entonces, cuando compartía los vestuarios con Thomas Meunier en Brujas. Y el apodo de Meunier no es un cuento. Sus compañeros de equipo le dicen La Machine."Pues simplemente te deja parado".

Alemania casi conoció a la "máquina" proveniente de las Ardenas belgas tiempo antes. En mayo del 2015 Meunier pudo apreciar como Kevin De Bruyne y sus compañeros de equipo arruinaron la despedida de Jürgen Klopp, en la final alemana por la Copa. Borussia Dortmund fue derrotado por el VfL Wolfsburgo (1-3). En aquel entonces Meunier estuvo en las tribunas en Berlín. Luego de una temporada durante la cual con Brujas ganó la Copa y llegó hasta cuartos de final en la Europa League, tuvo la madurez para un pase.

Muchos meses hubo estos rumores. Lo seguro fue que muchos clubes alemanes estuvieron interesados en él. En Bélgica se hizo referencia al Schalke,  Fráncfort, Mönchengladbach y Stuttgart, especialmente a los equipos finalistas de la Copa, Wolfsburgo y Dortmund, pues todos elllos habían observado con frecuencia a Meunier.

Cinco semanas más tarde no se habló más sobre un pase. Durante el entrenamiento del seleccionado, equipo para el cual hasta esa fecha había jugado en tres ocasiones, frenó con el botín en el césped, luego de un simple centro. Una torsión en la articulación de la rodilla, ruptura del tendón. Consecuencia: dos meses de baja. Adiós al pase. Pero un año más tarde se presentó. Durante la Eurocopa en Francia fue el despegue de Meunier, como jugador titular de los "diablos rojos", hubo otros clubes más haciendo cola. Dos días antes del partido por cuartos de final de Bélgica contra Gales, decide que su próximo destino no sería Alemania. Fue Francia, para ser más precisos París Saint-Germain. Su contrato en Brujas tuvo una cláusula, que le ficharía por un monto de seis millones de Euros. Para el PSG eso una suma irrisoria. Meunier es una "transferencia sin riesgo".

Desde ese día Bélgica tiene otro cuento de hadas. El hombre que de pronto comparte el vestuario con Neymar y otras estrellas mundiales, trabajó seis años antes como cartero. Para poder entender todo esto, habrá que ir hasta el inicio de todo.

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Thomas Meunier proviene de Lavacherie, conformado por tres pueblos con un total de 2.500 habitantes y descrito por los frances como "establo", y ubicado en la provincia más al sur de Bélgica. No todos los pueblos cuentan con un panadero o un carnicero. Y con poca frecuencia se encuentra allí un talento del fútbol. Las zanjas a los lados de los campos son las líneas laterales, las luces de los coches es la iluminación y la cabina es una casa de madera. Dos de los chicos que se encuentran en el campo de juego se llaman Thomas Meunier. No provienen de la misma familia. A uno le dicen "Speedy", el otro, hijo de una enfermera y un técnico, le llaman por su nombre. "Speedy no jugó durante mucho al fútbol", recuerda el técnico de aquel entonces, Andrien Vermeesch, "pero Thomas fue un fenómeno. En cada partido marcó gol tras gol".

El "verdadero" Thomas Meunier es tan bueno, que le nominan al equipo regional. Aquí le descubre Standard Lieja e invita al muchacho de doce años a asistir en el verano del 2004 al internado en Lieja. Meunier se hace amigo con Christian Benteke, hoy delantero del Crystal Palace, antes de ello firmó con el FC Liverpool y con el Aston Villa. Meunier llegó hasta el equipo sub15 de Bélgica. Allí conoció a Eden Hazard y Kevin De Bruyne.

Pero el muchacho, quien luego de la difícil separación de los padres, vivió con su madre, no es el talento de primera para la cantera del famoso club. Otros los son, así como Axel Witsel, dos años mayor, a quien Thomas conoce a través de su primo. En un período de dos años crece más de 20 centímetros. Lo que tiene como consecuencia problemas a la espalda y la rodilla. Thomas Meunier recibe a los 15 años de edad, la noticia de Standard, que debe de abandonar el club. 

El schock fue tan grande, que perdió el placer del fútbol y piensa en dejar de jugar. Pero su madre Véronique supo lo obsesionado que es su hijo con este deporte. Ella misma llamó a Excelsior Virton, en aquel entonces equipo de la tercera liga de Bélgica. Preguntó si su hijo no podría llegar a un jugar de prueba. Pudo y en una victoria de 15-3 contribuyó con diez goles. "¿Qué número deseas en tu camiseta?", le preguntó el técnico.

Luego de una despedida difícil del Standard, Thomas Meunier pudo reiniciar con calma con el fútbol en Virton, y disfrutar algo que tanto le agrada. En Bastogne, conocido a nivel mundial por ser la sede de la carrera de un día de ciclismo "Lieja-Bastogne-Lieja", regresa al colegio, el seminario Institut-Notre-Dame de 200 años. Durante las materias de ciencias de arte y humanidades, se enamora de Deborah, la hija del exfutbolista profesional Didier Panzokou, quien desde entonces es su hombre de confianza. Este año, Deborah le regala a Thomas su tercer hijo, después de Landrys y Tianys. Dicho sea de paso la "L" tatuada en su mano izquierda es en honor a su hijo mayor.

Además de su amor hacia Deborah, en la escuela también nace su amor por el arte. "Lo que busco en el arte son emociones. Hicimos una excursión con la escuela, creo que cerca de Sarrebruck y fuimos a un museo en medio del bosque. He olvidado el nombre del artista, pero de pronto estuve frente a su obra: un marco blanco con una línea negra. Primero esta obra fue un shock. Luego me fascinó".

Fútbol al más bajo nivel y una vida normal como alumno y estudiante, hacen que retorne la diversión para Meunier. A los diecisiete años de edad celebra su debut en el primer equipo de Virton, en aquella temporada en la segunda liga. Además jugó al Futsal en la tercera Liga. Fútbol en recinto cerrado le ayudó a pulir su técnica. "Me agradó jugar más que el fútbol regular, pero no valió la pena para mi a nivel económico. Entonces me decidí por el fútbol normal".

Una temporada después con Virton, nuevamente en la tercera Liga, tuvo oportunidades con más frecuencia y marcó cinco goles. Durante la temporada 2010/11 el jugador de 19 años de edad se convirtió en una sensación absoluta. Diez goles, entre ellos algunas perlas, que se dieron a conocer por la redes sociales, despertaron el interés de los equipos de primera liga en las Ardenas, en la región más lejana de Bélgica. Increíble, pues a estas alturas, Meunier había culminado sus estudios y ocupaba un puesto simple: luego de sus estudios en Bastogne, a diario se despertó a las 5 de la madrugada, para repartir el correo. "Inicié mi ronda, antes de la salida del sol. Me puedo imaginar que un trabajo así puede ser muy divertido en Londres o Nueva Zork, pues las viviendas están muy cerca unas de otras. En Bélgica la coasa es diferente. Cuando llueve a cántaros y el coche lo estacionas a 50 metros de distancia, realmente terminas agotado. Luego de trabajar fui a casa para dormir toda la tarde". Después al entrenamiento.

Luego de dos meses dejó el trabajo como cartero por una posición con Autover, un productor de ventanas para automóviles. Con un VW Polo con un GPS pegado a la ventana con una cinta adhesiva, conduce a diario hacia su centro laboral. Entre café y conversaciones sobre fútbol, Meunier llena las estanterías de mercadería. Su sueldo fue de 1.200 Euros al mes.

Entretanto ya casi la mitad de clubes de la primera Liga bélgica, desean firmar un contrato profeesional con la sensación de la tercera liga. RSC Anderlecht, Zulte Waregem, KV Kortrijk son algunos de los clubes interesados. En todas partes sonó el nombre de Meunier. Finalmente le convenció el Club Brujas, de donde Ivan Perisic se enrumbó hacia Dortmund. El club le ficha por casi 200.000 Euros. Meunier se convierte en uno de los sucesores del croata. "Él es el nuevo Perisic", dice un compañero de equipo, quien estuvo impresionado con las habilidades del nuevo jugador.

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Ah bueno, nos olvidamos queridos lectores, de  decirles que hasta ese entonces Thomas Meunier jugó como delantero. Debutó en Brujas como lateral derecho y marcó su primer gol en la Liga durante su primer partido en la misma. Cuando Georges Leekens, hasta entonces técnico nacional belga, llegó en el 2012 a Brujas, pone a Meunier a prueba como defensa. Leekens estuvo convencido: es posible que Meunier haga carrera en Bélgica como lateral derecho, pero también podría hacer una carrera a nivel internacional: como defensa derecho. Thomas reacciona sorprendido, pero al mismo tiempo dispuesto a este cambio. "No supe si esa posición me agradaría. Pero deseaba jugar".

Un año después, Leekens fue reemplazado por el español Juan Carlos Garrido, el 6 de diciembre 2012, Meunier celebró su debut como defensa derecho en la Europa League contra Maritimo Funchal. En poco tiempo se ganó los corazones en Brujas y en el público belga. El delgado joven de Virton y de sólo 72 kilos de peso, se convirtió en un paquete de fuerza por el lateral derecho. La báscula llegó a 90 kilos.

Menos de un año luego de su primer partido como defensa, el hombre de 1.9 m de estatura proveniente de las Ardenas, es invitado por primera vez al seleccionado nacional belga. Michel Preud’homme, el técnico de su club y su asistente, Philippe Clement se encargaron a través de una infinidad de análisis de vídeo, que el delantero aprendiece también la defensa. Pero Meunier anhela marcar goles, especialmente durante su último año en Brujas. "Para mi es una gran diversión el marcar goles. Quise preguntarle a Preud‘homme, si en las eliminatorias podría jugar nuevamente en la delantera para tener algo de diversión". Pero no lo hizo, sin embargo se lo propuso. Para algún momento futuro. "Volveré a ser delantero. Al final de mi carrera, eso es seguro".

Felizmente aún no llegó ese momento. Con el defensa delantero atacante como motor, en el 2015, el FC Brujas gana la Copa belga y un año más tarde el campeonato. Luego de esporádicas invitaciones en años revios (hasta ese entonces cinco partidos con el equipo A), Marc Wilmots, técnico del seleccionado nacional, le lleva a la Eurocopa 2016 a Francia. Durante el primer partido fue suplente, pero luego de esa derrota inicial contra Italia, Meunier pasa a la once inicial, realiza la asistencia durante la victoria del 3-0 contra Irlanda, para el gol de Axel Witsel (del 2-0) y juega en los siguientes partidos siempre 90 minutos. Los "diablos rojos" llegan a cuartos de final (1-3 contra Gales) y si hasta ese momento sólo el FC Middlesbrough de Inglaterra había demostrado interés por Meunier, luego de ello todos los clubes europeos se pusieron en contacto con el FC Brujas.

París St. Germain logra el fichaje. Nadie espera mucho del casi desconocido belga. Al parecer una plaza estaba reservada para él en el banco de suplentes. "Al inicio viví en el mismo hotel que Patrick Kluivert, entonces director del PSG. Cuando viajamos a un campo de entrenamiento a Los Angeles estuvo en el mismo con Kluivert, rumbo al aeropuerto. Le saludé, dialogamos un poco y luego me preguntó quién era. En holandés le expliqué que había jugado en la Eurocopa y fichado para el PSG. No me había reconocido". Tampoco su compañero, Thiago Motta, quien durante la Eurocopa intercambió la camiseta con él, le reconoció.

En aquel momento, el defensa derecho usual del equipo campeón francés fue el fortachón marfileño Serge Aurier. El nuevo técnico, Unai Emery, quien siguió detenidamente el camino de Meunier, cuando fue técnico del Sevilla (2013 al 2016), no le brindó al belga desconocido ninguna oportunidad de realizar sus primeros minutos de juego.

Pero en agosto 2017, cuando Aurier fue vendido al Tottenham, durante las siguientes dos temporadas Meunier tuvo que luchar contra el veterano Dani Alves, el mejor amigo del rey del sol parisino, Neymar. A pesar de que Emerz entretanto fue reemplazado por Thomas Tuchel, jugó con la misma frecuencia de su adversario brasileño. En cuatro años Meunier gana con el PSG once títulos, entre ellos dos por la Copa y tres por el campeonato. Pero tan sólo durante su última temporada al parecer se convirtió en titular indiscutible bajo Tuchel. Pero pequeñas lesiones le frenaron. "Mientras menos juego, más problemas surgen. Soy como un coche antiguo, que se deja aparcado. Se ensucia, entra arena en el motor y por ello debe de ser enviado con frecuencia al taller. Lo mejor para mi es recorrer kilómetros. Mi cuerpo está acostumbrado a rendir al máximo".

Pero bajo Tuchel tuvo que amortiguar sus impulsos en la delantera. El técnico alemán le gritó al belga con frecuencia. "Le agrada tener el control. Por ello siempre da indicaciones", dice Meunier. "Pero noté que con el transcurso del tiempo, las indicaciones fueron menos. Esto quiso decir, que mi juego mejoró. Tengo que frenarme. No puedo pensar todo el tiempo en el ataque. En el pasado me costó mucho. Tan pronto el balón estuvo adelante, hice un pieque y estuve en el área. Me he disciplinado".

Por lo demás Meunier es el mismo. Amante del arte, le agrada la cerveza belga. Una espíritu abierto a quien le agrada ir vestido de Batman al festival de baile Tomorrowland. Y no pierde el contacto con su patria. Este año pasó sus vacaciones de verano en las Ardenas e invirtió en un negocio en Bastogne, que vende pollo a la brasa. El año pasado auspició el proyecto social "Thousand Smiles" de la isla franco-africana La Réunion. Dice las cosas claras y es imune a la crítica que pueda surgir en las redes sociales. Meunier sabe, de dónde viene. Y a dónde ha llegado.

Del PSG, donde el equipo juega de acuerdo al dictamen de Neymar, Meunier ahora enfrenta a un plantel con estilo de juego ofensivo, que a él tanto le agrada. En Dortmund se juega al fútbol que va bien con Meunier. Sobretodo pues Dortmund bajo la dirección de Lucien Favre, juega como Bélgica bajo Roberto Martinez. Y especialmente con los "diablos rojos", Meunier se presenta en su mejor forma, como un tren imposible de detener, es quien dicta el juego por la lateral. Siete goles y doce asistencias en casi 40 partidos del seleccionado son la prueba indiscutible de ello.

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Él toma la decisión de jugar en el futuro para Borussia Dortmund. Llega sin coste adicional de transferencia como jugador profesional en su mejor edad, a los 28 años, con gran interés en su persona. Pero el SIGNAL IDUNA PARK le fascinó desde el 18 de febrero. Y no le volvió a soltar. Meunier llegó a Dortmund con PSG en el partido de ida por cuartos de final en la Champions League. Con una sonrisa ingresó al campo. "Me alegré como un niño pequeño. La intensidad, el ambiente que transmiten estas personas, tan cerca del campo de juego".

Durante su primera entrevista en Alemania agregó: "la decisión por el BVB, fue una decisión de mi corazón. Ahora a los 28 años de edad mi deseo era ir a un club que tuviese una mentalidad similar a la mia y a mi forma de pensar. Como aficionado clásico del fútbol, el BVB es por lejos, el club que ya sea en una victoria o una derrota, es admirable por su fantástica afición. En Francia hay un gran respeto por Borussia, en Bélgica más aún. Me gusta decir que el BVB es una evolución de mi club inicial, Brujas: con ambición, auténtico y de una forma agradable, con los pies en la tierra".

No es pura coincidencia que Thomas Meunier compare a Borussia Dortmund con el FC Brujas, el club al cual siempre le agrada regresar. Timmy Simons dice que esta comparación es justa. "El ambiente que irradia la muralla amarilla es único e impresionante. Si se puede comparar con algun club en Bélgica, entonces con el Brujas", según Simons: "así como en Brujas, la afición en Dortmund, rinde al máximo hasta el silbido final. Thomas debe de adaptarse a ello a la perfección debido a su caracter y sus cualidades". Además en la Cuenca del Ruhr se encuentra con rostros familiares. Se lleva bien con Thorgan Hazard y Axel Witsel. Con Witsel visitó Tomorrowland y fueron de vacaciones a Ibiza.

El sueño de La Machine aún no culmina.
Autor: Koen van Uytvange, Redakteur Het Nieuwsblad
Traducción al alemán: Kelly Dulfer, Inger Smits

Thomas Meunier

Fecha de nacimiento: 12 de septiembre 1991
Lugar de nacimiento: Sainte-Ode (Belgica)
Estatura: 190 cm

Clubes hasta la fecha
1996 – 2002 RUS Sainte-Ode
2002 – 2004 RUS Givry
2004 – 2006 Standard Lieja
2006 – 2011 Royal Excelsior Virton
2011 – 2016 FC Brujas
2016 – 2020 Paris Saint-Germain

Logros
Campeón belga: 2016
Campeón francés: 2018, 2019, 2020
Campeón belga de la Copa: 2015
Campeón francés de la Copa: 2017, 2018