Para el primer equipo del BVB es algo muy especial el medirse con los mejores. La ilusión del equipo es muy grande. "La Champions League", dijo Axel Witsel, "es algo muy especial para nosotros y para la afición".

El "estadio del BVB en Dortmund", tal y como se denomina al Signal Iduna Park durante partidos internacionales, lógicamente se encuentra totalmente agotado y se espera un total de 66.099 espectadores. Axel Witsel considera que el público es el ya conocido duodécimo hombre. "Es más que tan sólo un detalle", destaca: "nuestros aficionados se encargan de que el ambiente sea de locura. En algunos partidos, en los cuales tuvimos problemas, nos brindaron energía. Estoy seguro que mañana habrá un súper ambiente y nos será de ayuda para un buen partido".

Así como el técnico Lucien Favre, el estratega defensivo considera que la clave del éxito es un buen rendimiento defensivo por parte de todo el equipo. Durante la victoria en casa de 4-0 del viernes apreció notables mejoras. "Contra Fráncfort fuimos más agresivos. Cuando perdimos el balón, quisimos recuperarle de inmediato. Es algo que también debemos hacer mañana. No debemos dejarles mucho espacio, debemos defender bien".

Y luego jugar hacia adelante, así como lo sabe hacer el BVB. Rápido, directo, con fuerza en la combinación. "Estamos centrados en nosotros", dijo Witsel: "Tenemos mucha calidad en el equipo y jugamos en casa". El partido de ida contra el FC Barcelona (0-0) con pocas oportunidades para el adversario y más aún para Negro y Amarillo, debe servir como ejemplo a seguir, "pero en esta ocasión también queremos marcar goles".
Boris Rupert