Cada serie llega a su fin. En el 15º partido en casa como técnico jefe de Borussia Dortmund, Lucien Favre por primera vez vivió la sensación de sufrir una derrota en el SIGNAL IDUNA PARK. A pesar de ello, para él y para su equipo, hubo muchos aplausos desde las tribunas.

163 días, del 26 de agosto del 2018 hasta el 5 de febrero del 2019, es decir nunca antes ningún otro técnico del BVB tuvo un período tan prolongado, Favre se mantuvo invicto en casa. Doce victorias - algunas de ellas victorias fascinantes - y dos empates (contra Berlín y Brujas) fueron registrados, hasta que llegó Bremen y nos eliminó de la Copa. 2-4 en penaltis, en total 5-7 luego de un partido algo pesado, hasta que llegó el alargue.

"Fue difícil encontrar el espacio", dijo con respecto a los prolongados intentos de su equipo de vencer la fortaleza de Bremen, pero en el minuto 105, Christian Pulisic y en el 113, Achraf Hakimi marcaron en dos ocasiones el liderazgo de 2-1 y 3-2 respectivamente. "El gol del 3-3 fue algo innecesario, pero ésto es parte del deporte", dijo Favre con compresión. El director deportivo, Michael Zorc fue algo más claro: "durante el 2-2 y el 3-3 no estuvimos lo suficientemente atentos. Por ello nos vimos obligados a llegar a los penaltis. Algo irritante".

Marco Reus, quien marcó el resultado intermedio de 1-1 y quien luego de 45 minutos como medida preventiva tuvo que abandonar el partido, declaró ante kicker: "Actuamos un tanto tontos. El 3-3 es algo que no debió suceder. Debemos ser astutos y salvar el resultado en el alargue. Sea como sea".

En lugar de ello, Borussia Dortmund tuvo que llegar a penaltis - y por primera vez en partidos por la Copa perdió ésta lotería desde el punto de penalti. También otra serie, aunque pequeña, que culminó ayer por la noche (luego de tres victorias). La afición brindó su apoyo al equipo con muchos aplausos. El sabado se juega nuevamente en la Liga. Se intentará continuar con la serie a domicilio por la Bundesliga, contra TSG Hoffenheim.
Boris Rupert