Gracias a un incremento del rendimiento durante el segundo mediotiempo, así como un esfuerzo final con tres goles, Borussia Dortmund ganó merecidamente el difícil partido de visitante ante un fuerte 1.FC Colonia y con ello obtuvo también una victoria en el cuarto partido oficial de temporada, luego de los jugados por la Supercopa, la Copa DFB y ahora en dos ocasiones los partidos por la Bundesliga.

En una fase tan temprana de la temporada, es difícil evaluar partidos como el jugado el viernes en un estadio Müngersdorf, con tan buena atmósfera. El hecho que los jugadores del primer equipo tuviesen tanta autocrítica luego de la victoria de 3-1, demuestra que ellos mismos consideran tener aún mucho trabajo por delante, hasta que todo marche a la perfección.

Nuevamente el cambio llegó de la banca de suplentes. Ya en la temporada anterior, Lucien Favre fue el técnico quien determinó los finales de los partidos con cambios determinados durante el encuentro. Un total de 18 goles marcados por comodines fue un nuevo récord en la Bundesliga. Ahora tras dos jornadas, se suman nuevamente dos. "Los cambios realizados signiicaron mucho. Fue algo distinto, de pronto mucho marchó hacia adelante", dijo el suizo.

Achraf Hakimi y Julian Brandt sacaron al equipo de su estilo de juego tan pesado, hasta el momento de su ingreso. Pero no tiene sentido discutir, sobre si el partido hubiese marchado de otra manera en caso de que ambos hubiesen figurado en la once inicial. Pues primero se tuvo que agotar a Colonia, tan sólo en el último cuarto del partido se presentaron los espacios y hubo oportunidades, los cuales fueron aprovechados por los jugadores de Borussia para llegar a la portería contraria en tres ocasiones, así por segunda ocasión en esta temporada y en total por séptima bajo la dirección de Favre, se gana un partido luego de un rezago.

El primer gol del 1-1, fue consecuencia de un córner. Con ello, Thorgan Hazard, participó por primera vez de un gol del BVB; este jugador,  durante la temporada pasada y entonces con la camiseta del Borussia Mönchengladbach, fue el único jugador de la Bundesliga - además de Jadon Sancho - que obtuvo un total de dos dígitos en cuanto a la cantidad de goles y asistencias. El año pasado el jugador belga realizó diez goles y diez asistencias, el inglés sumó 12 más 19. 

Durante el 5-1 contra Augsburgo, Sancho participó de cuatro goles (uno marcado, una asistencia directa, en dos ocasiones el penúltimo pase), y también el giro positivo en Müngersdorf fue iniciado en gran parte por el jugador que aún tiene diecinueve años de edad: primero aprovechó la jugada de Hazard para el 1-1, luego participó de la combinación más linda del partido, cuando junto con Marco Reus y Julian Brandt, pusieron el balón hacia el lado derecho, desde donde el experimentado jugador de 34 años de edad, Lukasz Piszczek jugase un centro hacia Hakimi, el jugador marroquí marcó de cabeza el 2-1, cuatro minutos antes del tiempo oficial de juego. Este fue su tercer gol para negro y amarillo.

El resto fue tan sólo un formalismo. La defensa dirigida brillantemente por Mats Hummels, no permitió más luego de los problemas iniciales, y un contraataque a gran velocidad pasando por Hakimi y Sancho, significó el resultado final de 3-1 durante el descuento, marcado por Paco Alcácer. Este fue el quinto gol del jugador español, en el cuarto partido oficial de la temporada, su 21er gol en la Bundesliga en 28 participaciones. ¡Una locura!

Con el resultado ideal de seis puntos, el subcampeón llega el próximo fin de semana a Berlín: nuevamente un partido de visitante, nuevamente un equipo ascendente. Y nuevamente un gran ambiente en la "Alten Försterei" contra el 1. FC Union.
Boris Rupert