Luego de los dos partidos exigentes del miércoles, durante la noche tuvo lugar la tradicional noche del equipo. Luego de un quiz organizados por el técnico físico, Alexander Ulbricht, que ganó claramente el equipo de Kolbein Finnssonn con Steven Rupprecht, Taylan Duman, Marco Rente y Lars Bünning, los jugadores, técnicos y asesores pudieron disfrutar de la noche; el jueves fue un día sin entrenamiento.

Mientras que algunos jugadores se dirigieron a descubrir el aspecto cultural de la región, otros visitaron el castillo de la pequeña localidad y el resto se relajó en sus habitaciones; los asesores también tuvieron el día libre. No había equipamientos que lavar, no había que dar masajes. Tiempo para ocuparse del trabajo de los hombres que se ocupan del equipo.

¿Qué hace un fisiterapista? Markus Langer, desde el 2016 con Borussia Dortmund, describe su tarea: "tenemos diversas tareas. Se inicia con la preparación de las unidades individuales. Luego el tratamiento de cada uno de los jugadores, pero también cosas que asumimos durante el entrenamiento. Es decir que durante unidades individuales retornamos el balón, estamos a cargo del agua y marcamos las cosas de los muchachos. En un grupo tan grande es importante, para que los muchachos sólo beban de su botella y no se expandan resfríos". Su colega Daniel Zollinski, desde el 2018 con el BVB, agrega: "es parte de la prevención, además debemos de estar presenetes, por si algún jugador se lesiona o tiene que recibir un tratamiento".

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Además ambos siempre tienen tiempo para escuchar a los muchachos, con frecuencia con la perssona de referencia o de confianza de los jugadores.  "El día de trabajo se inicia después del desayuno, ya se realizan los primeros tratamientos, pero esto es una excepción. Preparamos nuestros envases de hielo, empacamos nuestras cosas, todo lo que necesitamos", dice Langer. "Antes del entrenamiento es la "hora de la cinta adhesiva", los muchachos pasan a recoger sus cintas", explica Zollinski. Luego ambos asesoran el entrenamiento, antes de regresar al hotel. Se realizan entonces los tratamientos necesarios, luego es la hora del almuerzo en equipo. "Entonces se repiten los procesos de la mañana, antes de ir al segundo entrenamiento", dice Zollinski. Markus Langer describe las siguientes horas: "luego de la cena, los muchachos reciben el tratamiento, para ello se prepara un plan, en el cual se pueden registrar. Cerca de las 22 horas culmina nuestro día".

Además de Langer y Zollinski, sobretodo Paul Jankowski y Harald Völkel están a cargo del equipo. Los dos asesores trabajan ya hace muchos años para el BVB B, en quel entonces llamado "BVB amateurs" o luego "BVB II". Se le puede denominar originarios. Harald "Harry" Völkel trabaja con el segundo equipo del BVB ya desde 1989. "En aquel entonces fui asesor de árbitros. Ahora ya trabajo permanentemente para el BVB hace casi diez años". De 1980 hasta 1985 jugó para los amateurs del BVB en la Liga de Federación. "Claro que ahora todo es mucho, mucho más profesional. Antes luego del entrenamiento los muchachos se juntaban para beber unas cervezas. Ahora eso ya no es posible, pues todo es mucho más fuerte e intenso que en aquel entonces", dice Völkel con respecto a la diferencia con su época.

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"En los años 90 los muchachos entrenaban sólo dos o tres veces a la semana. Hoy estamos en el campo de juego en seis de siete días", agrega Jankowski. Paul Jankowski sabe también mucho de antiguos campos de entrenamiento, pues ha estado presente en más de 20 de ellos. Es socio de Borussia Dortmund desde 1951, jugó para los juveniles del BVB y en los años 60 también para los amateurss. "En realidad no se diferencian mucho los campos de entrenamiento, pues o se está en el hotel o en el campo. En todas partes las personas fueron amables y cordiales y en todas partes siempre nos comportamos bien". En aquel entonces hubo sólo pocos jugadores jóvenes de la propia cantera en el equipo, muchos llegaron de otros clubes y ya había jugado en otros lugares.

"Tengo una muy buena relación con los jugadores jóvenes y ellos también conmigo", dice Jankowski. "A veces me siento como el padre o el hermano mayor. Los muchachos hablan abiertamente conmigo, tienen confianza y esto verdaderamente me enorgullece", dice con placer Völkel, con respecto a su tarea. La cual es sobretodo estar a cargo de la ropa de los jugadores, inflar los balones y preparar y acompañar el entrenamiento. "Antes lo hice todo solo, diez años atrás llegó Harry", dice Jankowski.

En una ocasión, Jankowski quiso dejar de ir a un campo de entrenamiento. Entonces el técnico Horst Köppel se dirigió a él para convencerle: "¡Paul, simplemente tienes que venir!" Y a Harry se le cumplió un sueño anhelado: "Soy del Borusssia, siempre quise jugar para este club. No lo logré como jugador. Por ello estoy feliz de que mi hobby sea mi profesión. Siempre digo: ¡Si por las mañanas te diriges a tu trabajo con una sonrisa en el rostro, entonces haz hecho todo bien!"