Borussia Dortmund es particular en diversos aspectos y en parte también especial. Pues no sólo hay un equipo que representa los colores negro y amarillo fuera de los escenarios tan iluminados en la Bundesliga, son en total tres. Luego de los Veteranos y el Equipo de leyendas, ahora presentamos al equipo de tradición. Hemos acompañado a los muchachos del equipo en torno a Günter Kutowski.

A Treffurt no llegan muchos. Pero hoy está de visitante en la ciudad de las casas con entramado de madera en Werratal. El castillo Normannstein está ubicado por encima del campo de juego. En el estadio del mismo nombre en la calle Gerichtsstraße las tribunas son laderas empinadas. Todo muy verde y no color gris. Plazas de pie y no asientos. El vestuario pequeño. Bancas de madera con ganchos a la derecha y a la izquierda. Superficies ásperas en las paredes. La banca de masajes está debajo del techo inclinado, la ducha en el sótano. El ganador de la Copa DFB se encuentra en la base.

El ambiente es sumamente familiar. Se hace bromas; entre los jugadores, pero también se intercambian comentarios con los amigos de fútbol provenientes de la región Thüringen. Algo queda claro: "... pero los años dejaron su huella..." Las palabras llegan desde el fondo de la habitación. Para el aficionado motivo suficiente para decir algo más: "en fin, luego de la carrera, yo tampoco pondría más cuidado en mi persona..." Hasta que Jens Kurrat, a quien todos llaman "Hoppy", como a su padre legenddario, interviene con un compentario: "pero no os olivdeis muchacos, todos esperan una victoria de nosotros". Es esta sinceridad, que hace posible el acercamiento - y que también es tan valiosa, pues no es tan frecuente. Un encuentro es más que un patido.

Adentro todos se han dedicado a recordar - pero no pueden acordarse de quién llevó el número 13 en 1989 en el Estadio Olímpico de Berlín en el partido contra Werder Bremen. Hasta que alguien le pregunta al empleado Google y luego de un larga búsqueda llega el nombre de Bernd Stock, pero la información no es del todo segura. Reinhold Mathes, jugador de los años 70 y hoy en día fisioterapista y mascota en una persona, continúa con el tratamiento de ciertos músculos.

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De preferencia en el centro

Hoy jugarán inicialmente Jörg Kühl, Franck Patrick Njambe, Sascha Rammel, Steffen Karl, Tim Gutberlet, Michael Lusch, Günter Breitzke, Martin Driller, David Odonkor, Giovanni Federico y Antonio da Silva. Jens Kurrat, Irfan Uzungelis y Peter Vogt  están disponibles para la segunda ola. "Muchos quieren jugar en el centro - para tener en lo posible muchos contactos con el balón", el jefe del equipo, Günter Kutowski conoce a sus muchachos y brinda una idea de su plan de juego: "no puedes jugar con diez jugadores por el centro y nadie por las laterales". Más de 1000 participaciones como profesional se reparten entre los once jugadores iniciales - quienes se encuentran repartidos en todo el campo de juego. Ahora no son exjugadores profesionales, son simplemente hombres. Hombres en negro y amarillo. Hombres para negro y amarillo.

"Todos somos negro y amarillo, y jugamos nuestro hobby con pasión. Deseamos ampliar la imagen positiva del BVB, por ello nos gusta viajar y vernos como representantes del club", dice Kutowski. Su equipo está formado por estrellas del fútbol a quienes les agrada tener contacto. Algo que también agrada en la región de Thüringen. Esta permitido realizar el calentamiento con el celular en la mano. Pero no hubo una sorpresa. El club de tiro Treffurt, que ya tuvo mención en el año 1516, es uno de los más antiguos de Alemania, pero quien llegó al blanco el día de hoy fueron los jugadores de Borussia provenientes de la ciudad de Dortmund. Sólo David Odonkor marcó en cinco ocasiones. Había que estar muy atento para no perderse un gol. También marcaron Njambe (2), Federico, Karl y el jugador visitante Nil. El resultado final fue 10-2.

Kuttes Eleven son los mejores embajadores de Borussia. Juegan 15 a 16 partidos al año; aquí en casa, en la región Sauerland, en el sur o frecuentemente en el este de la república. Los mejores momentos del año son los viajes a Kitzbühel y Grömitz. Pero en la época de descanso del fútbol, entre junio y julio, pueden jugar 40 partidos. "Hay una diversidad de solicitudes", dice Günter Kutowski, "la mayoría desea realizar partidos benéficos. Estamos totalmente de acuerdo con ello y aceptamos con agrado estas solicitudes - pero no siempre es posible viajar durante dos días por todo el país. Ya no somos tan jóvenes".

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Darle al balón y "ponerse al día"

Borussia Dortmund es del agrado de todos y se requiere de mucha organización por parte del jefe del equipo. Antes del viaje a Kitzbühel, invertirá dos a tres horas diarias para ello. Pero retornemos a Treffurt, donde la cosa no culmina con el silbido final. Un encuentro es más que un partido. "La gente quiere vernos y conversar con nosotros. Lo cual es de nuestro agrado. Mientras que otros se retiran directamente después del partido, nosotros nos quedamos allí, comemos una salchicha con los aficionados y conversamos". Günter Breitzke escribe autógrafos. Lo cual le agrada, evidentemente. La tarjeta amarilla que le otorgó el árbitro pasará a formar parte de la colección. Günter Kutowski dice: "ya no viajamos durante oras por todo Alemania, sólo para estar 90 minutos en el campo de juego".

Hay cosas que no cambian, hay algunos a quienes hay que llevar de la mano después de la carrera de profesional. Cuando alguien pregunta dónde están las duchas, otro contesta: "¡Allí donde escuchas el ruido del agua!" En Treffurt es en el sótano.

Autor: Nils Hotze